Sofisticación, libertad, rebeldía o simplemente el placer de recorrer la carretera con el viento en el pelo. El descapotable solía representar todo esto. Pero en las últimas dos décadas, sus ventas se han desplomado y su futuro parece muy incierto. ¿Qué ha fallado?
En las décadas de 1950 y 1960, tener un descapotable era señal de estilo. Eran los coches que usaban las celebridades de la época.
Por ejemplo, cuando las leyendas de Hollywood Grace Kelly y Cary Grant aparecieron recorriendo la Riviera Francesa en un precioso y elegante Sunbeam Alpine en la película «Atrapa a un ladrón», personificaron la elegancia y el buen hacer propios de la gran pantalla.
Películas posteriores como El graduado y Thelma y Louise contribuyeron a consolidar la posición del coche descapotable como símbolo de escapismo y rebeldía para las nuevas generaciones.
Durante un tiempo, los descapotables eran el sueño de la gente, y los fabricantes estaban encantados de producirlos.
Paramount Pictures/Corbis vía Getty ImagesSin embargo, hoy en día, el descapotable parece una especie en peligro de extinción en el Reino Unido.
Según la Sociedad de Fabricantes y Comerciantes de Automóviles, en los últimos 20 años las ventas de descapotables nuevos han caído casi un 90%, pasando de 109.171 unidades en 2005 a tan solo 11.484 el año pasado.