¿El descapotable se dirige hacia el atardecer?

Sofisticación, libertad, rebeldía o simplemente el placer de recorrer la carretera con el viento en el pelo. El descapotable solía representar todo esto. Pero en las últimas dos décadas, sus ventas se han desplomado y su futuro parece muy incierto. ¿Qué ha fallado?

En las décadas de 1950 y 1960, tener un descapotable era señal de estilo. Eran los coches que usaban las celebridades de la época.

Por ejemplo, cuando las leyendas de Hollywood Grace Kelly y Cary Grant aparecieron recorriendo la Riviera Francesa en un precioso y elegante Sunbeam Alpine en la película «Atrapa a un ladrón», personificaron la elegancia y el buen hacer propios de la gran pantalla.

Películas posteriores como El graduado y Thelma y Louise contribuyeron a consolidar la posición del coche descapotable como símbolo de escapismo y rebeldía para las nuevas generaciones.

Durante un tiempo, los descapotables eran el sueño de la gente, y los fabricantes estaban encantados de producirlos.

Paramount Pictures/Corbis vía Getty Images Los actores estadounidenses Cary Grant y Grace Kelly en el set de rodaje de Atrapa a un ladrón, dirigida y producida por el británico Alfred Hitchcock. Están en un coche descapotable con Kelly al volante.Paramount Pictures/Corbis vía Getty Images
El descapotable le daba energía al personaje principal en Atrapa a un ladrón.

Sin embargo, hoy en día, el descapotable parece una especie en peligro de extinción en el Reino Unido.

Según la Sociedad de Fabricantes y Comerciantes de Automóviles, en los últimos 20 años las ventas de descapotables nuevos han caído casi un 90%, pasando de 109.171 unidades en 2005 a tan solo 11.484 el año pasado.