La Primera Ministra, Michelle O’Neill, ha calificado de «repugnantes» las informaciones que apuntan a que la policía obligó a algunas enfermeras pertenecientes a minorías a mostrar su documento de identidad a hombres enmascarados antes de acceder a su lugar de trabajo.
La semana pasada estallaron actos de violencia en Belfast, con ataques a viviendas, negocios y vehículos, y ataques racistas contra trabajadores sanitarios.
Se desató el caos tras la difusión masiva en redes sociales de un vídeo de un ataque con cuchillo ocurrido el lunes por la noche en el norte de Belfast, en el que la víctima resultó gravemente herida. Un hombre ha sido acusado de intento de asesinato.
La policía de Irlanda del Norte (PSNI) ha declarado que está revisando los registros desde el martes para determinar si pueden «identificar algún informe específico».
«Debe tratarse de una investigación seria».
Muchas de las protestas transcurrieron pacíficamente, pero en otros lugares hubo personas que recurrieron a la violencia racista.
Trabajadores sanitarios internacionales han declarado a BBC News NI que han sufrido intimidación y que algunos temen por su seguridad.