Un hombre ha sido arrestado tras una investigación sobre amenazas de un posible tiroteo masivo que podría haber tenido como objetivo un templo hindú cerca de Chicago.
Alexandros Paporakis, de 19 años y residente de Palatine, Illinois, compareció ante el tribunal el miércoles. Fue acusado de un cargo de amenaza terrorista y un cargo de posesión ilegal de un arma por tener un rifle con un cañón de menos de 16 pulgadas de largo, según informa CBS, socio estadounidense de la BBC.
La policía declaró haber encontrado un manifiesto en el que Paporakis se identificaba como supremacista blanco y escribía sobre su odio hacia las personas no blancas.
Según informa CBS, los fiscales dijeron que el acusado le comentó a un colega por teléfono que su arma se había atascado y le envió mensajes mostrando un rifle tipo AR.
Según los fiscales, otros mensajes mostraban cómo el arma no se disparó cuando apretó el gatillo, y una foto suya con un chaleco táctico.
Este colega y otro compañero de trabajo del Taco Bell donde trabajaba Paporakis llamaron a la policía el domingo para denunciar el incidente.
El jefe de policía de Palatine, William Nord, declaró que los agentes «recuperaron un rifle, cargadores llenos, cientos de cartuchos de munición para rifle, así como chalecos antibalas» durante el registro de la casa de Paporakis.
Los agentes y el FBI también pudieron examinar los dispositivos electrónicos y las comunicaciones electrónicas de Paporakis, donde, según afirman, encontraron el manifiesto.
«Al leer el manifiesto, sí que expresó algunas ideologías extremistas y habló de violencia, habló de asesinatos en masa y de cómo quería llevar a cabo ese tiroteo masivo», dijo Nord, según CBS.
Los fiscales alegan que un colega de Paporakis declaró a la policía que el acusado había hablado de ser un supremacista blanco en el trabajo y había hecho comentarios despectivos sobre personas de otras razas.
Según la fiscalía, el sábado Paporakis le dijo a un trabajador que estaba planeando «eso» en un templo hindú en Aurora, y que el domingo «iba a ser un día especial», antes de llamar y enviar mensajes a su colega al día siguiente.
La policía indicó que no se ha confirmado la ubicación específica a la que iban dirigidas las supuestas amenazas, y que la investigación sigue abierta.
El congresista local Raja Krishnamoorthi se declaró «horrorizado» por el incidente. En un comunicado publicado en Facebook, afirmó: «Todo estadounidense merece vivir y practicar su religión sin miedo, y debemos permanecer unidos contra el odio en todas sus formas».