Cómo la guerra de Irán puede afectar a su dinero y a sus facturas

Desde los precios de la gasolina hasta los tipos de interés de las hipotecas, la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán ya ha tenido un impacto en las finanzas de la población del Reino Unido.

La profundidad y la duración de este fenómeno dependerán de la duración del conflicto y de la rapidez con que las cadenas de suministro y las economías puedan recuperarse.

Estas son algunas de las áreas a las que hay que prestar atención.

Precios del combustible para los automovilistas

Es probable que los conductores ya hayan notado que los precios de la gasolina están subiendo.

Según la organización automovilística RAC, el precio medio de la gasolina ha alcanzado los 152,8 peniques por litro, 20 peniques más que al comienzo del conflicto.

El precio del diésel ha subido a 182,8 pa/litro, 40 peniques más que a principios de marzo. Esto significa que llenar el depósito de un coche familiar de 55 litros cuesta 100,52 libras, según el RAC, siendo la primera vez que supera las 100 libras desde diciembre de 2022.

A principios de marzo, el aumento de los precios en las gasolineras desató una disputa entre los minoristas de combustible y el gobierno. Los minoristas acusaron al gobierno de utilizar un «lenguaje incendiario» al sugerir que las empresas se estaban lucrando con el alza del precio del petróleo.

A principios de marzo, se preveía que la inflación en el Reino Unido, que mide el aumento del coste de la vida, se situaría en torno al objetivo del Banco de Inglaterra del 2 % durante los próximos cinco años, según la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR).

El organismo oficial de previsión económica del gobierno afirmó que el precio de una cesta típica de productos básicos aumentaría a un ritmo del 2,3% este año y, a partir de 2027, del 2% anual. Sin embargo, realizó estos cálculos antes de que comenzaran los ataques aéreos contra Irán.

Ahora, los analistas creen que la tasa de inflación está aumentando de forma inequívoca.

Realizar una estimación de la inflación resulta muy difícil dada la volátil situación militar y económica.

Sin embargo, los analistas no creen que la inflación vuelva a alcanzar el máximo del 11,1 % registrado en el Reino Unido en octubre de 2022. Esto se debe a que la guerra en Ucrania también provocó un aumento drástico en los precios de alimentos básicos, como el trigo y el aceite comestible, debido al papel de Ucrania en la producción de estos productos. Actualmente, la situación es diferente.

Los tipos de interés podrían subir, no bajar.

El Banco de Inglaterra tiene la misión de conseguir que la inflación se sitúe lo más cerca posible del 2%, y su principal herramienta para lograrlo son los tipos de interés.

Tras la reunión del comité de fijación de tipos de interés en febrero, el gobernador del Banco, Andrew Bailey, afirmó que existía margen para nuevas bajadas de tipos este año.

Un mes después, el comité mantuvo la tasa del Banco en el 3,75% y adoptó una postura de esperar y ver. Muchos analistas creen que el próximo movimiento en las tasas de interés probablemente será al alza, no a la baja.

Pero si bien pedir dinero prestado podría resultar más caro de lo que se pensaba, ahorrar podría ser ligeramente más rentable.

En tiempos de incertidumbre, la gente suele acumular ahorros. El poder adquisitivo de ese dinero podría disminuir si aumenta el costo de vida, lo que podría afectar el crecimiento económico general del Reino Unido.

El precio de la diversión

Las implicaciones más amplias para nuestras finanzas dependen en gran medida de cómo se desarrolle la guerra y su impacto global.

Sin embargo, la oferta de destinos vacacionales en primavera y verano podría ser más limitada. Los vuelos podrían encarecerse.

El precio del combustible para aviones ha aumentado drásticamente. Si bien las aerolíneas cuentan con estrategias de compra que limitan en parte este impacto, cuanto más tiempo se mantenga caro el combustible de aviación, más difícil será no repercutir este aumento en las tarifas o en la reducción de vuelos.