Cómo los narcotraficantes mexicanos establecieron un centro de operaciones en Nigeria

El juez nigeriano vestía la indumentaria judicial apropiada, y los abogados respetaron las normas y el protocolo del tribunal, llevando a cabo la audiencia de manera legal.

Sin embargo, este juicio no se celebró en la comodidad de una sala de audiencias de Lagos, sino que tuvo lugar en un supuesto laboratorio de drogas, ubicado en medio de un bosque oscuro.

Tres mexicanos y siete nigerianos fueron procesados, con las manos y las muñecas atadas, mientras el juez Musa Kakaki examinaba los productos químicos y el equipo, acusados ​​de utilizarlos para procesar la droga metanfetamina, comúnmente conocida como meth.

Un olor penetrante impregnaba el aire del laboratorio improvisado, proveniente de una gran cuba llena de productos químicos de control biológico que estaban siendo procesados.

También se percibía un olor proveniente de algunos recipientes abiertos que contenían un líquido espeso y viscoso, que los trabajadores del lugar describieron como metanfetamina «en bruto», que aún no había sido procesada por completo.

También había otros objetos esparcidos por la habitación, como bidones de gasolina y latas de refresco, así como algunos restos de construcción sin terminar.

Esta decisión del Tribunal Federal de celebrar una audiencia provisional en un lugar situado a unas dos horas en coche de Lagos no tiene precedentes en el sistema judicial nigeriano.

Sin embargo, la Agencia Nigeriana de Control de Drogas (NDLEA) afirmó que esto era necesario para comprender la magnitud del caso.