El megatsunami masivo de Alaska fue el segundo más grande jamás registrado.

Según los científicos, una enorme ola tipo «megatsunami», creada cuando parte de una montaña de Alaska se derrumbó en el mar, es la segunda más alta jamás registrada y un recordatorio de los riesgos que plantea el deshielo de los glaciares.

El verano pasado, una ola gigante arrasó un fiordo remoto en el sureste de Alaska, dejando destrucción a su paso.

El suceso pasó prácticamente desapercibido en su momento, pero un nuevo análisis científico muestra que pequeños terremotos desencadenaron un deslizamiento de tierra masivo.

Unos increíbles 64 millones de metros cúbicos de roca —el equivalente a 24 pirámides gigantescas— se precipitaron al agua. La fuerza descomunal de semejante cantidad de roca al caer al fiordo en menos de un minuto creó una ola gigantesca de casi 500 metros de altura.

Según los investigadores, solo el momento en que ocurrió, en la madrugada, impidió que los cruceros turísticos se vieran afectados por la devastación.

El doctor Bretwood Higman, geólogo de Alaska, que pudo comprobar personalmente los daños en el fiordo de Tracy Arm, dijo que fue «un susto tremendo».

«Sabemos que hubo personas que estuvieron a punto de encontrarse en el lugar equivocado», dijo. «Me aterra pensar que no tendremos tanta suerte en el futuro».