El anuncio de Arbeloa no sorprenderá a los aficionados del Real Madrid. Con José Mourinho como principal candidato para suceder al español, el partido del sábado en casa contra el Athletic Club será el último de Arbeloa al frente del equipo tras solo cinco meses en el cargo.
Es probable que los aficionados del Real Madrid recuerden la etapa de Arbeloa con decepción. Los resultados no estuvieron a la altura de las exigencias del club, con dos temporadas consecutivas sin títulos y el Barcelona ganando La Liga con una ventaja de 14 puntos.
Los profundos lazos de Arbeloa con el Real Madrid y su pasión por el escudo nunca estuvieron en duda, y algunos dirían que asumir el puesto a mitad de temporada era una tarea imposible. Sin embargo, la irregularidad en los resultados, la falta de títulos, las tensiones en el vestuario y la presión de competir en un club donde se exige el éxito inmediato hacían prever que su tiempo en el banquillo sería breve.
La siguiente incógnita es cuándo se anunciará oficialmente al sucesor de Arbeloa, y ese proceso podría demorarse más de lo previsto. La semana pasada, el presidente del club, Florentino Pérez, confirmó que se celebrarían elecciones presidenciales y que él se presentaría a la reelección.
Sin embargo, la situación se ha complicado aún más después de que medios españoles informaran que el empresario Enrique Riquelme ha dado oficialmente los primeros pasos para desafiar a Pérez en las elecciones presidenciales. De confirmarse su candidatura, el Real Madrid se enfrentaría a sus primeras elecciones presidenciales disputadas en casi dos décadas.
Riquelme debe cumplir ciertos requisitos para desafiar a Pérez y deberá formalizar su candidatura antes del sábado, día del último partido de la temporada. Un proceso electoral confirmado probablemente paralizaría los planes de Pérez de traer de vuelta a Mourinho hasta que se fije la fecha de la votación.