¿Podrán los cerezos seguir floreciendo bajo el manto de Rose?

«Después del espectáculo del alcalde» es una frase que quizás no le resulte familiar al nuevo entrenador del Bournemouth, Marco Rose, dado que es originario de Leipzig y no de Londres.

O dicho de otra manera: «¿Cómo se supera eso?»

Mientras el alemán se prepara para su primer partido oficial al frente del Bournemouth el domingo, será consciente de que el club de Dorset venía viviendo el período más exitoso de su historia antes de su llegada.

Por otro lado, la mayoría de los nuevos entrenadores se ven inmersos en una situación muy difícil, con un club en crisis, cuyas dificultades en el terreno de juego son la razón por la que se creó una vacante, lo cual no es el caso aquí.

Tras el anuncio del nombramiento de Rose en abril, este ha tenido el lujo de un breve periodo de transición con su predecesor, Andoni Iraola, ya que el español llevó al Bournemouth a lo más alto, alcanzando el sexto puesto y la clasificación para competiciones europeas antes de marcharse.

Rose ha heredado una plantilla bastante consolidada, en comparación con las cinco bajas importantes que Iraola tuvo que afrontar hace un año. La reputación del Bournemouth por su astuta planificación de sucesiones se ha mantenido en varios ámbitos, desde el fichaje de Antonio Silva procedente del Benfica para sustituir a Marcos Senesi, que se marchó al Tottenham, hasta el nombramiento del ex ídolo de los Cherries, Matt Ritchie, para suceder a Simon Francis como director técnico.

Si bien Silva ya se ha adaptado a la defensa central, hasta ahora se ha visto menos de los otros nuevos fichajes, Álvaro Rodríguez y Juanlu Sánchez, y el primer reto de Rose ha sido lidiar con un puñado de lesiones de pretemporada, la más notable de las cuales ha dejado fuera durante algunos meses al máximo goleador de la temporada pasada, Eli Junior Kroupi.

Rose también hereda una racha récord de 18 partidos invicto que se pondrá a prueba el domingo contra el Manchester City, en un estadio donde los Bournemouth solo han conocido la derrota.

Pero a poco más de una semana del sorteo de la Europa League, promete ser una temporada como ninguna otra.